Siete Trompetas

September 20'th 2009 06:29:44 pm

Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto.


Bajó desde los cielos de colores encendidos, de las formas cambiantes cada segundo y de las mil voces simultáneas del poderoso ídolo.

El humo de su incienso hizo invisibles a los de corazón puro, nadie más que ellos pudo escuchar algo excepto silencio.

*

Sólo en un momento de cordura total, sólo en el momento en que salimos de nosotros mismos y pudimos escuchar el instante ocurriendo; su voz sonora retumbó dentro de nuestras cabezas como un trueno diciendo:

Eres el Dios que veneras y tu realidad pasajera, lo que miras e imaginas definirá tus fronteras. Perteneces al dominio de lo eterno pero te subyugas a la vejez de tus urgencias. El Domingo es un día destinado a desaparecer, lo arrastrará inercia de su propia irrelevancia y sólo vivirán para contemplarlo aquellos que lo trasciendan. 

*

Luego se dirigió a los falsos eruditos y hombres de ciencia que permanecían en forzada solemnidad, y su voz fue un terremoto.

Cayeron los trozos de sus templos y palacios y les destruyeron a todos los herejes las cabezas; no pudieron ver la soberbia que sus cráneos contenían, embarrando el suelo que pisaran antaño desdeñosos

...


-Mejor le apagamos. Ese infomercial da miedo.

Cuestión de Vida o Muerte.

September 14'th 2009 11:34:59 am

Esperaba que mi primer post de regreso fuera bastante mas positivo, escribiendo acerca de cómo llegue a conocer la cultura china después de haber convivido de 8am a 9pm con Chen y Lu, ingenieros chinos que vinieron a armar el horno de templado que hace un año y medio mi padre ayudo a comprar en Taiwán a uno de nuestros clientes, pero desafortunadamente este será el post de cómo gaste una de mis nueve vidas el día de ayer.
Algunos de uds saben que eventualmente trabajo como Gio (edecán masculino) para ganarme un dinero extra. El viernes 11 recibí una llamada de una agencia para la que he trabajado, ofreciéndome trabajo para el fin de semana en Huehuetoca, Queretaro. Oferta que no me permitía (a pesar de estar cansado por las 3 semanas de niñerear ingenieros chinos) rechazar.
El día sábado todo transcurrió con normalidad, me pareció que era un poco lejos puesto que vivo en Coyoacan y tuve que recorrer unos 120 km en total entre la ida y vuelta, el domingo me disponía a hacer lo mismo, eran alrededor de las 9am e iba manejando sobre la autopista México – Querétaro a unos 70 u 80 km/h por el carril central, no se que kilómetro es, acababa de pasar  la curva de “la quebrada” hacía pocos minutos. No recuerdo que canción sonaba en el radio, recuerdo que me pareció ver algo fuera de su lugar, acercándose a mi en sentido contrario.


Era una llanta con todo y rin que rebotaba hacia mi, trate de trazar mentalmente su trayectoria. Según mis cálculos me iba a impactar en el parabrisas en mi lado (el del conductor), así que frene con motor y con el pedal para evitarla, pero inevitablemente la llanta me golpeó* y el parabrisas se craquelo al instante dejándome sin visibilidad, perdí la orientación y el control del coche, trate de buscar el frente usando los espejos, cuando logre localizar el muro de contención sabiendo que no podría evitar perder en control decidí estrellarme con el, al golpear me aferré al volante y grite muy fuerte, los airbags salieron y rebote contra el mío, todo pasa en un instante, pero es un instante casi eterno, no cerré lo ojos recuerdo haber patinado unos 15 o 20 m tratando inútilmente de retomar el control del coche, la suspensión y dirección delanteras estaban rotas y la caja de velocidades trabada.
Me detuve y respire, algunas personas estaban acercándose al coche, recuerdo que escuchaba sus voces muy lejanas, me toque el cuerpo, podía sentir y moverlo todo, afortunadamente traía el quemacocos abierto, tome mi teléfono celular, mi cartera y me salí ahí.
Empezó un proceso de evaluación de la situación, no había provocado ningún accidente, la llanta que voló era de un auto clásico que vi a lo lejos del otro lado de la carretera, no vi cuando recuperaron su llanta, no vi nada, todo el cuerpo me temblaba involuntariamente y la boca me sabía a adrenalina, traté de concentrarme y llame a mis padres por teléfono, busque también el teléfono de la Policía Federal, las personas que se detuvieron a auxiliarme me ayudaron bastante, hasta me regalaron un cigarro y así transcurrió el tiempo hasta que la policía llego, ellos me auxiliaron hasta que mi familia llego, se portaron a la altura y voy a estar agradecido con ellos el resto de mi vida (con todos, la gente que me auxilió, la Policía Federal y sobre todo con mi familia).

Hoy en la mañana puedo hacer una evaluación mas real de todo lo que paso ayer, mientras me doy cuenta de que no hay un solo centímetro cuadrado del cuerpo que no me duela, las preguntas siempre aparecen:
Debí haber hecho esto o lo otro, quizá si??, a lo mejor, si yo hubiera… no importa, estoy vivo y completo, no lastime a nadie y como me dijo uno de los oficiales ayer: “los fierros se enderezan, la vida no retoña”.
Se que viene una etapa de dolor y esfuerzo como quizá nunca, mi tarea será ardua y tomará tiempo recuperarme económicamente, siendo franco es lo que menos me importa, lo que realmente importa es que aún tengo una mente ágil, dos manos fuertes y el corazón de león para superar este obstáculo en la vida. como todos los anteriores. Una vez mas me veo a mi mismo estando frente a un muro que tengo que atravesar contando únicamente con mis puños. La vida es así, vas arriba, vas abajo, lo importante y lo que agradezco es conservar la salud, de lo demás yo me encargo.
Lo que me pasó a mi, pudo haberle pasado a cualquiera, quizá a una persona con menos experiencia o pericia para manejar o con un coche de prestaciones inferiores al que (yo solía tener) manejaba: 180hp, frenos de disco ventilados y con sistema ABS y un blindaje de nivel II. De alguna manera agradezco que me pasará a mi porque no hay realmente mucho nada que lamentar.
…Cuando cierro los ojos aún veo la llanta rebotando hacia mi, inmediatamente después me veo estrellando el auto contra el muro de contención.

*Mas adelante el oficial oficial de la Policía Federal me diría:
Estas vivo de milagro, cuando esto sucede la llanta rompe el parabrisas, entra en el auto y golpea al conductor, normalmente es fatal.
Afortunadamente mi coche tenía nivel II de blindaje y la llanta solamente estrello el parabrisas.


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Acabo de darme cuenta de que ya es lunes, hoy empezamos toda una nueva semana, y ya tengo irme a trabajar.
Diego


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