Un Recuerdo es Un Pedazo de Vida.

August 6'th 2009 03:14:59 pm

Miro mis sueños como “deseos frustrados”, mas que como premoniciones o darles interpretaciones espirituales mis sueños usualmente me hablan mucho acerca de cual es mi estado mental en esa temporada. Por ejemplo, hace 6 meses, cuando logramos vender 2 proyectos en un mismo mes soñaba que volaba (que es un sueño recurrente desde que tengo memoria), en contraste hace 3 meses mientras tocábamos la parte mas baja de la curva de la crisis económica mis clientes atesoraron sus recursos de manera celosa y sus pagos se atrasaron (no así mis compromisos económicos) me sentía confundido y un tanto frustrado porque ninguna de mis ideas parecía funcionar (renegociaciones de esquemas de pago, mejoras al producto por el mismo precio etc.) solía soñar que daba vueltas y vueltas a una glorieta de manera casi obsesiva y al despertar tenía unas sensación de frustración, en efecto estaba estresado y siendo franco tenía muy mal humor.

La semana pasada me quedé varios días en casa de mi papá, estuvimos haciendo un corte para analizar si hemos tomado las decisiones correctas en lo que va del año, preparando nuevos proyectos y buscando hacer mejoras en nuestra empresa, aquella sensación de dormir en el cuarto que ocupé durante tantos años, el mismo patio grande con la canasta  de basketball, los grandes árboles del jardín, olores y sensaciones me llenaron de recuerdos. Entre en un <i>mood</i> un tanto melancólico pero el recordarme hace unos años, me di cuenta de que hace 10 años quería comerme al mundo y que la entrada a la edad adulta en lugar de ayudarme a ver las cosas de una manera mas clara mas bien me ha llenado de miedos e incapacidad, aquellos problemas que a los 13 años eran resueltos de manera sencilla (no por conocimiento sino por disposición)  fueron mas complicados que los problemas que el día de hoy enfrento. <b>Si, los problemas de la pubertad son mas complicados de resolver que los problemas de dirigir una empresa</b>, la diferencia es que a los 13 o 14 años no tenemos ningún miedo, nuestro carácter es virgen, nuestra mente es creativa y en la edad adulta estamos tan contaminados, nos gusta creer que <i>como hemos vivido, sabemos mas del mundo y nadie puede enseñarnos nada</i> lo cual es un grave error recurrente de los adultos. Antoine Saint-Exupery decía: “Los niños abran de tener mucha paciencia para con los adultos” el día de hoy me es tan claro el ¿Por qué? El Principito es un libro tan maravilloso, que hay que leer por lo menos una vez al año.

Este reencuentro conmigo mismo afecto también mis sueños, un día de la semana soñé con “mi primer amor” la persona a la que mas he amado hasta el día de hoy:
Estábamos juntos, era de noche, sentados en una banca rodeados de edificios (como los edificios donde pase la otra mitad de la adolescencia viviendo en el departamento de mi mamá) curiosamente hablábamos de nosotros en tiempo pasado, “cuando estuvimos juntos te ame muchísimo y fue maravilloso” pero teníamos las misma edad que cuando nos conocimos, 13 años. Quizá aflora la frustración de saber ¿Como esta?, ¿Si estará bien? o ¿La vida la ha tratado como se lo merece (de lo mejor)?.
Desperté con una sonrisa y música de The Cranberries en la mente, eran apenas las 3am así que me volví a dormir, acostado en mi antigua cama, en mi antiguo cuarto de mi antigua casa y recordado el antiguo amor y la antigua música que solíamos escuchar juntos. Esta en consecuencia volviendo a vivir por instantes los 13 años.
Volví a dormir y el sueño también fue una especie de retrospección pero a una etapa diferente de mi vida, la preparatoria.
Las diferencias (quizá influenciadas porque sigo viendo a mis amigos de aquella entonces) eran que en el sueño teníamos la edad actual, unos 22, 23 o 24, pero fue la reconstrucción de una escena cotidiana, el grupo de amigos (unos 5 hombres y 5 mujeres) afuera de la preparatoria, recargados en el coche de alguno, yo montado en la motocicleta (como extraño aquella Kawasaki Ninja 600cc que pague en abonos durante algún tiempo antes de que el dueño legitimo decidiera no venderla) fumando, platicando, riendo como si nada nos preocupara en el mundo. Una amistad neta, sin deshonestidades o intereses, no como los “amigos” mas bien <i>conocidos</i> de los que te rodeas después de aquella etapa, en aquella entonces cualquiera de nosotros hubiese muerto por cualquier otro sin dudarlo, lo cual me recordó unas cualidades que también vamos perdiendo con los años <b>fidelidad</b> y <b>desinterés</b> en suma, la entrada a la adultes nos llenará de miedos y frustraciones si osamos olvidar quienes somos en realidad y de donde venimos, si dejamos de soñar y pelear de todo corazón aferrandonos con uñas y dientes a aquellos ideales (no ideologías) que tuvimos cuando aún no estábamos contaminados por esta triste y esclavizada sociedad del trabajo casi robotico y el consumismo obsesivo.
El pasado hay que dejarlo atrás, no hay nada que hacer con ello, hay que cambiar en el presente y trabajar por el futuro, pero nunca olvidar el pasado, si olvidamos el pasado estamos condicionados a volver a cometer los mismos errores de antaño.
Esta pequeña ventana que abrí la semana pasada me ha traído buenos resultados, solía recordarme a mi mismo de manera muy diferente a la que en realidad fui. Era mas fuerte de lo que pensaba y tenía mejor disposición.
Saludos, Diego


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